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viernes, 5 de julio de 2019
Los marrones OKUPAS franceses que invaden mi blog personal
muy mala gente que se definen por sus modos chuscos de comportarse en los medios: CHUSMA!
jueves, 6 de junio de 2013
LA INTUICIÓN, PODEROSA HERRAMIENTA PARA LA TOMA DE DECISIONES
«Los que sólo saben ver con sus
ojos,
son ciegos en la obscuridad»
Antonio
Pérez
Es posible que los especialistas e
investigadores de la cultura de la dirección empresarial (management) hayan estado
buscando las claves, exclusivamente, en la penumbra del análisis lógico,
mientras dichas claves andaban perdidas en la obscuridad de la intuición.
La intuición, ante todo, es una
percepción o concepción, íntima, instantánea, de una idea o una verdad, tal
como si se tuviera a la vista. A veces se la concibe como contrapuesta a la
razón, como algo no digno de respeto, de inferior categoría frente a «fórmulas
de libro». Sin embargo, es fruto de una capacidad de nuestra mente, no dudosa,
pura y atenta, llamada holística, que nace de la sola luz de la razón.
Pascal decía que, hasta cierto grado, era necesario ver las cosas de un modo intuitivo es decir, con una sola mirada y de una sola vez, y no por progreso de razonamiento Porque en las grandes ocasiones de la vida, cuando se imponen decisiones rápidas, actos audaces, la razón es muy necesaria, pero puede echarlo todo a perder si se sobrepone y ahoga a la visión instintiva e inmediata. Porque la intuición no es una simple opinión, es la cosa misma.
Si echamos un
vistazo a nuestro alrededor, podemos comprobar cómo el entorno no evoluciona
siguiendo algún modelo o pauta. Incluso si el cambio fuera estable, el cerebro
humano, en general, no percibe con anticipación el camino que sigue. Por tanto,
las estrategias a implantar entre el entorno y la organización no cambian tampoco según pautas regulares, sino más bien a trompicones. ¿Cómo es posible planificar
frente
a este entorno de situaciones singulares, no repetitivas, con un proceso mental
exclusivamente lógico?
Uno de los rasgos característicos del entorno de las empresas de nuestro tiempo, reconocido y aceptado por todos, es el de su inestabilidad y turbulencia. Esto hace que no resulte fácil la complicada tarea de dirigirlas. Todo ello ha ido influyendo en la cultura de la empresa, configurando el nuevo estilo de management empresarial de nuestro tiempo.
Entre los muchos riesgos que acechan a la empresa, el del cambio es uno de los más preocupantes. La única certeza que se tiene es la de que estos son tiempos difíciles Ante esta circunstancia, lo primero que las empresas quieren asegurar es su capacidad de sobrevivir. Para lo cual, lo importante es maximizar las oportunidades, después de haber aprendido a adaptarse al cambio. Es decir, antes lo importante era la operación. Se consideraba que el problema más significativo era la optimización del empleo de los recursos: cumpliendo este precepto, las ganancias serían maximizadas. Hoy en día, el uso eficiente de los recursos escasos es todavía una de las preocupaciones principales, pero, debido al ambiente del entorno, la supervivencia ha pasado al primer lugar. El beneficio ha pasado a ser un «costo diferido».
La
nueva filosofía es convertir las amenazas del cambio en oportunidades de acción provechosa. Lo que significa que los nuevos managers comprenden,
aceptan y aprovechan las nuevas realidades, y se resisten a basarse en lo que
todos saben: las certidumbres del ayer pueden ser peligrosas supersticiones
para el mañana.
Como
era de esperar, los métodos de planificación han tenido que adaptarse profundamente después de comprobar la invalidez de los métodos tradicionales. La producción en nuestro tiempo de fenómenos singulares impide establecer configuraciones válidas para el futuro. Ha desaparecido la alta previsibilidad del pasado, especialmente debido a la ruptura tecnológica, lo que ha afectado
principalmente a las industrias maduras. La incorporación de las nuevas
tecnologías en la gestión empresarial ha re configurado el Sistema de
Dirección.
Ahora
se pone mucho énfasis en la innovación técnica, acompañada por una gran
capacidad de desarrollo de la creatividad de gestión. La fórmula ha sido el
diseño de estructuras flexibles, capaces de adaptarse, con rapidez, a los
cambios del entorno, para lo cual la pieza fundamental es la de disponer de un
adecuado Sistema de Información.
En planificación se ha pasado de utilizar procesos estructurados a otros no estructurados de naturaleza flexible y oportunista; de modo que los cambios del entorno han pasado, de ser considerados parámetros, a ser incorporados al sistema como variables o señales. Es decir, la planificación se ha convertido en un sistema multidireccional, abierto globalmente sobre el entorno económico, sociocultural, político-legal y tecnológico.
Una acción carente
de perspectivas estratégicas tiene pocas posibilidades de triunfar. Por
ejemplo, mejorar la calidad no tiene sentido sin conocer cuál es la calidad relevante a efectos competitivos. En resumen, la esencia de pensamiento
estratégico está en crear ventajas competitivas duraderas. La calidad, la
productividad, el control de gestión, la cultura empresarial, son, a veces,
tendencias o «cruzadas» sobre un solo tema. Todas son importantes, pero lo
deseable es que integren, de forma consistente, todos los aspectos de la
dirección. Y el pensamiento estratégico es el elemento aglutinador que
mantiene unidos los sistemas. La planificación ha hecho algo más que convertirse en estratégica. En la práctica se ha incorporado a los Sistemas de Dirección,
dejando de estar en manos de estaff no
ejecutivos. Se ha convertido en Dirección Estratégica.
En una economía dinámica las amenazas a una posición dada de mercado se derivan como se ha comentado anteriormente, del cambio: los cambios de comportamiento del consumidor, de la tecnología, de las acciones de los competidores o de la propia empresa. En la medida en que se puede anticipar el cambio, se podrá evitar la amenaza. El desafío para el empresario está en aquellos cambios, de proporciones sustanciales, que afectan a cuestiones relevantes de las operaciones de cada día. Pero la capacidad de actuación de la dirección, en respuesta a dichos cambios inesperados, dependerá de su capacidad de control de los recursos de la empresa: humanos, económicos tecnológicos y financieros. Por lo que el punto de partida para el desarrollo de una Dirección Estratégica, en relación al cambio, es esforzarse en anticipar, con tiempo suficiente, como para que quede capacidad de respuesta.
Dentro del marco de referencia del entorno más arriba descrito, volvamos nuestra mirada a los empresarios y directivos: o sea, los que tienen que tomar decisiones. El conocimiento que hoy se tiene de cómo trabajan la mayoría de los empresarios y directivo responsables, se caracteriza, frecuentemente, por su brevedad, variedad, fragmentación y superficialidad; lo que está lejos de los estereotipados modelos de toma de decisiones de la planificación racional que defienden Herbert Simon y sus seguidores quienes argumentan que es una falacia enfrentar los estilos analítico e intuitivo- creativo del management, negando la existencia de la intuición. El error está en enfrentarlos pues no son excluyentes. Poincaré decía que por la lógica se demuestra; por la intuición se inventa.
La principal tarea del empresario es la toma de decisiones, para lo cual la mayoría suele tener en cuenta información no documentada, difícil de transmitir, usando métodos intuitivos difíciles de entender. Ni ellos mismos, ni la literatura existente sobre la toma de decisiones, saben explicar cómo funciona el proceso intuitivo. La estampa suele repetirse frecuentemente; emplean poco tiempo en el trabajo de gabinete se pasan horas hablando por teléfono o en reuniones. Lejos de concentrarse en un problema específico, trabajan a un ritmo implacable, bajo una avalancha de interrupciones.
Pero, además de tomar decisiones, se ven obligados a desarrollar, cada vez más, roles de relación y de comunicación: controlador, portavoz, emprendedor, entrenador, consignador de recursos, negociador, etc. A la vista de todo esto, parece incomprensible que el modelo racional pueda abarcar toda esta variedad de papeles y, por tanto, que exista una teoría general válida. Es decir, los empresarios, los directivos, no toman sólo decisiones racionales, sino que utilizan también la intuición.
De acuerdo con Orstein, en el lado izquierdo del cerebro está el dominio de la razón, mientras que en el lado derecho está el de la intuición. O dicho de otro modo: la planificación racional requiere el dominio de la razón, mientras que dirigir requiere la intuición. Esto se relaciona con la conocida frase de Mintzberg:
“SE PLANIFICA CON EL LADO
IZQUIERDO,
SE DIRIGE CON EL LADO DERECHO”
Pero además, cuando el entorno es tan inestable como hoy lo conocemos, la organización empresarial necesita de estrategias creativas para encarar el futuro. Por tanto la planificación racional debería emplearse en circunstancias muy concretas: cuando la organización está en un entorno estable y no tiene necesidad de usar estrategias creativas.
La formulación estratégica en la empresa no es un acto que se produzca de forma regular, continua y sistemática. Lo más frecuente es que sea un proceso irregular, discontinuo, pero sobre todo creativo. La experiencia parece mostrar que las estrategias de negocios que tienen éxito no son fruto de un análisis riguroso, sino más bien de un particular estado mental, más creativo e intuitivo que racional.
Esto no significa que el estratega rechace el método analítico, reconocido como herramienta imprescindible, especialmente para estimular el proceso creativo. Según los expertos, las ideas estratégicas relevantes, aparte de exigir especial maestría y técnica de elaboración, originan ideas fuera del ámbito del análisis consciente. Y aunque el pensamiento estratégico contrasta con los enfoques convencionales, que se basan en el pensamiento lineal, también contrasta con los que se basan exclusivamente en la intuición.
Cualquier estrategia, antes que en ningún otro sitio, ha estado primero en la mente de una persona. De ahí que se hable de la mente del estratega como la de una persona que tiene, o ha adquirido (creo que el estratega puede hacerse), la capacidad de concebir una fuerza mediadora entre un entorno dinámico y un sistema operativo estable (la empresa), capaz de proporcionarle una ventaja competitiva. La clave está en captar una visión global y especulativa, capaz de ser sintetizada, de modo que permita ver el cuadro general que sirva para construir modelos mentales del mundo que nos rodea.
La conclusión a la que se puede llegar es la de que hay que rehabilitar a la intuición incluso dentro del mundo de la cultura académica, y tener la humildad de reconocer la necesidad de incorporarla, junto a la creatividad, a los procesos de preparación y desarrollo de las estrategias empresariales.
Madrid, 5 de junio de 2013
Francisco
Javier Manso Coronado
Etiquetas:
Intuición,
Toma decisiones
martes, 21 de febrero de 2012
Reforma financiera, reflexiones para entenderla
LA IMPORTANCIA DEL SISTEMA BANACARIO.-
Entonces, a la pregunta de Pelley ¿cuándo terminará la crisis?, Bernanke contestó: “todo depende en gran medida del sistema financiero”. Indudablemente esta afirmación es substancial, porque como hemos podido apreciar por las opiniones de ciertos medios aficionados a la economía, lo del sistema financiero se presentaban como un vicio de la economía, innecesario, como un grano inoportuno que bastaba con sajarlo. ¿Quién no se ha tropezada por las calles de su ciudad con manifestaciones de liberados sindicales en las que se pedía la cabeza de los banqueros, el FMI y el BM, etc.? No cabe duda que queda mucha pedagogía por hacer para comprender que la Economía Real, en un sistema de economía libre y abierta, es inseparable de la Economía Financiera.
jueves, 1 de diciembre de 2011
EL EURO NACIO ENFERMO POR UN PLANTEAMIENTO ERRÓNEO
Diagnóstico:
El euro es un tejado sin cimientos, flotando en el aire.
Pronóstico:
Terminará hecho jirones. Acabará como un estorbo cuando
quede inútil.
Tratamiento lenitivo: Transfusiones devastadoras de dinero que debilitan la económia. Tratamiento
curativo: Ponerle cimientos, dotándolo de supergobierno de finanzas.
Contra
indicaciones: Pérdida de independencia significativa de las partes.
No
ha pasado tanto tiempo desde que el 1 de enero de 1999 se implantara
en España, junto con parte de otros estados de la UE,
la moneda única, inicialmente llamada ECU, para finalmente
denominarla EURO. Sin embargo colectivamente tenemos la
impresión de que ha pasado un siglo. Creo que es el efecto que
transmiten las cosas que se quedan viejas por mal hechas. Porque el
EURO nació viejo por planteamiento erróneo.
Si
analizamos la historia de las constituciones de los Estados modernos
a lo largo de los años, podemos apreciar como los procesos de
creación de las monedas, pasan por un proceso muy similar al de la
construcción de una casa. Creo que es una metáfora muy pedagógica.
Sin entrar en detalles más propios de un trabajo académico,
y aprovechando la metáfora del proceso lógico de la construcción
de una casa, que cualquiera puede entender, habría que decir que, la
moneda sería el techo de la casa. Es decir, que a nadie, salvo a los
“sabios” del Tratado de Maastricht, que nada menos desde
febrero de 1992 estuvieron trajinando la fantasía de empezar la
Eurozona por la moneda, o sea, por el tejado.
Reconozco que ha
sido el amor propio, aunque también puede que la inmodestia, la que
me ha impulsado a sacar estos trapos viejos, cuando he tenido
noticias de las declaraciones del ministro de Finanzas del RU, Mr.
Osborne, a través de la BBC que “para salvar la
salud de la Eurozona es necesaria una cierta unión fiscal”.
Cáspita, esto ya lo escribí yo, hace más de diez años, en más de
una ocasión en alguno de mis blogs, precisamente aludiendo a la
metáfora de la casa.
No digo que no hubiera economistos/as
que apoyaran semejante despropósito. Pero pasa que recelo de que
tengamos over booking de economistas de cursos acelerados de
periódico, así como catedráticas de Derecho Constitucional.
Algunas universidades otorgan títulos como quien hace churros.
Hay
que felicitar al ministro de Finanzas Osborne, por tener la
valentía de tirarse del guindo, en coherencia con la acertada
actitud de los distintos Gobiernos británicos que rechazaron la
entrada en la Eurozona. Tan solo un reproche a lo dicho por Osborne.
Y es que se queda corto –tentándose la ropa por si “se queda de
cuadra”- cuando dice que es necesaria tan solo una “cierta
unión fiscal”. Le recordaría a Mr. Osborne un dicho
inglés muy conocido: “no es posible pasar un precipicio de dos
saltos. O como diríamos por aquí, estar un poco embarazada.
Esta
UE no sale de un ladrillo, en su empeño de soplar y absorber al
mismo tiempo. O sea, decir que construyen una Europa federal, y ni
siquiera consiguen aproximarse a una asimétrica confederación
imposible. Lo que sí queda claro es que han montado un descomunal
tinglado burocrático que cada vez se parece más al guirigay de las
Naciones Unidas. Lagarto lagarto.
viernes, 22 de julio de 2011
El descendimiento de Carvaggio enfrenta a Sinde con Rouco Varela
De arriba abajo. Los modelos de ingeniería social de la ministra de Cultura socialista.
La ministra socialista de “cultura”, del Gobierno de Zapatero, ha hablado ex cátedra delante del Arzobispo de la archidiócesis de Madrid, Rouco Varela, en un alarde irreprimible de poder moralista –tic de izquierdas. Por si no habéis tenido ocasión de leerlo u oírlo en algún medio, la ministra en ejercicio ha espetado: “La fe religiosa no pertenece a un solo modelo de hombres”. Conviene recordar que en los “modelos” de Gobierno socialistas nunca falta un ministerio de “cultura”, en los que se lleva a cabo la ingeniería de diseño social a imponer de arriba abajo.
Por eso, cuando la ministra de cultura dice que la fe religiosa no pertenece a un solo modelo, nos recuerda algo básico en el catecismo marxista: la fe en el Gran Hermano. Esta historia me recuerda ese "modelo" latinoamericano, el del cipotillo (niño Jesús) guerrillero, con sus santos consagrados de arquetipo Che. O sea, el modelo oficial se constituye en referencia obligada a imitar y reproducir entre la ciudadanía. ¡Cuidado! Ciudadanía, es un término que ha degenerado para referirse al conjunto de ciudadanos como cuerpo único, con voluntad única, o sea, una muchedumbre.
¿Verdad que en las sociedades verdaderamente democráticas el modelo nace de abaja a arriba, o sea, de la voluntad de los ciudadanos?
Son muchas las preguntas que semejante ejemplo de exuberancia de materialismo científico izquierdista sugiere: fe, religión, hombres, mujeres y modelos……. Por sí mismos los asuntos concernidos, mal traídos, demuestran que la ponente está empapada de ideología tendenciosamente anti cristiana. La frasecita es de “catecismo” marxista. Pero sobre todo la expresión “modelos de hombres”. Ahí es nada.
O sea, según la académica sentencia típica de cursos de verano para socialistas, el “modelo de hombres” –me extraña que la ministra haya dejado fuera a las mujeres, a los jóvenes, jóvenas, niños y niñas-, tal como robots de serie, los humanos pertenecemos fatalmente a un modelo de diseño correspondiente.
Recordemos que el concepto de modelo es un instrumento artificial de trabajo utilizado para el análisis económico, matemático, de negocios, sociológico, atómico, etc. O sea, construcción artificial de arquetipos de referencia ejemplar.
Amigos lectores de este post. ¿Os habéis preguntado a qué modelo humano pertenecéis? Maldita la gracia que me hace, que como hombre libre que soy, consciente de quien soy hoy, vengan a leerme el “catecismo” del Gran Hermano, para endilgarme el angustioso modelito.
Llegado a este punto, final,diré que soy muchas cosas, y entre esas, católico. Estoy en ello libremente. No es fácil procurar conscientemente que esas muchas cosas sean coherentes entre sí.
La ministra socialista de “cultura”, del Gobierno de Zapatero, ha hablado ex cátedra delante del Arzobispo de la archidiócesis de Madrid, Rouco Varela, en un alarde irreprimible de poder moralista –tic de izquierdas. Por si no habéis tenido ocasión de leerlo u oírlo en algún medio, la ministra en ejercicio ha espetado: “La fe religiosa no pertenece a un solo modelo de hombres”. Conviene recordar que en los “modelos” de Gobierno socialistas nunca falta un ministerio de “cultura”, en los que se lleva a cabo la ingeniería de diseño social a imponer de arriba abajo.
Por eso, cuando la ministra de cultura dice que la fe religiosa no pertenece a un solo modelo, nos recuerda algo básico en el catecismo marxista: la fe en el Gran Hermano. Esta historia me recuerda ese "modelo" latinoamericano, el del cipotillo (niño Jesús) guerrillero, con sus santos consagrados de arquetipo Che. O sea, el modelo oficial se constituye en referencia obligada a imitar y reproducir entre la ciudadanía. ¡Cuidado! Ciudadanía, es un término que ha degenerado para referirse al conjunto de ciudadanos como cuerpo único, con voluntad única, o sea, una muchedumbre.
¿Verdad que en las sociedades verdaderamente democráticas el modelo nace de abaja a arriba, o sea, de la voluntad de los ciudadanos?
Son muchas las preguntas que semejante ejemplo de exuberancia de materialismo científico izquierdista sugiere: fe, religión, hombres, mujeres y modelos……. Por sí mismos los asuntos concernidos, mal traídos, demuestran que la ponente está empapada de ideología tendenciosamente anti cristiana. La frasecita es de “catecismo” marxista. Pero sobre todo la expresión “modelos de hombres”. Ahí es nada.
O sea, según la académica sentencia típica de cursos de verano para socialistas, el “modelo de hombres” –me extraña que la ministra haya dejado fuera a las mujeres, a los jóvenes, jóvenas, niños y niñas-, tal como robots de serie, los humanos pertenecemos fatalmente a un modelo de diseño correspondiente.
Recordemos que el concepto de modelo es un instrumento artificial de trabajo utilizado para el análisis económico, matemático, de negocios, sociológico, atómico, etc. O sea, construcción artificial de arquetipos de referencia ejemplar.
Amigos lectores de este post. ¿Os habéis preguntado a qué modelo humano pertenecéis? Maldita la gracia que me hace, que como hombre libre que soy, consciente de quien soy hoy, vengan a leerme el “catecismo” del Gran Hermano, para endilgarme el angustioso modelito.
Llegado a este punto, final,diré que soy muchas cosas, y entre esas, católico. Estoy en ello libremente. No es fácil procurar conscientemente que esas muchas cosas sean coherentes entre sí.
Etiquetas:
fe religiosa,
modelos sociales,
Rouco Varela,
Sinde
domingo, 3 de julio de 2011
Desagravio a Córdoba (III)
Puente romano de Córdoba (Foto FJMC)
San Sebastián nace para ser puerto (en latín, ostia) marítimo de Navarra en 1180. Pero a partir de 1200, con el rey Castellano Alfonso VIII, pasó a ser el gran Puerto de Castilla durante siglos. Con ello se consolida su nombre romance. Por una parte un recuerdo al señor santo, Domine, abreviado a Don –tan actual en nuestros días-, y por otra, mención a su condición de puerto, Ostia. Así tenemos el nombre romance de Don-Ostia, o sea Donostia.
-----------------------------
Los pocos que se atreven a criticar la decisión del presidente del jurado, Manfred Gaulhofer, vocero de la política pacifista de Zapatero, sean periodistas o políticos, lo hacen guardando la ropa; por lo que pueda pasar. Quiero decir, empiezan por dar una de cal, diciendo que San Sebastián es una ciudad preciosa, con su playa, restaurantes, y demás trivialidades, para después soltar la arena.
No sé por qué se toman tantas precauciones. No hay problema. San Sebastián está fuera de juego desde hace años. La cosa empezó con las Guerras Carlistas. Hasta que finalmente, en el año 1980, el nombre oficial es Donostia-San Sebastián. Como podemos comprobar cada día en los medios, casi nadie se acuerda de San Sebastián.
Los nacionalistas vascos, desde que entraron en acción, argumentaban que Donostia es el nombre ancestral en vascuence de la ciudad. Falso de toda falsedad. Ya sé que hay montañas de documentos, fruto de sesudos estudios, de acreditados lingüistas como el siempre citado Kaldo Mitxelena. Miles de conferencias, informes, rebuscados estudios que dicen multitud de alambicadas cosas, han llevado a cambiar toda la toponimia del País Vasco, a golpe de poder político, al margen de las fuentes culturales.
De una lengua casi desaparecida, que conservaba una pobre semántica entre los caseríos, y que en las zonas urbanas nadie entendía, salvo algún exaltado nacionalista, han inventado una lengua, cogiendo prefijos y sufijos, de aquí y de allá, para añadírselos, por necesidad, a palabras de raíz latina. Y lo peor es que lo han llevado a cabo con soberbia y sectarismo, ignorando toda la valiosa herencia de escritores vascos en castellano que, como San Sebastián, han sido desplazados.
Hagamos un poco de historia. Años arriba o abajo, la villa de San Sebastián nace en el año 1180, gracias al Rey Navarro, Sancho el Sabio. Se hizo en las proximidades de un monasterio bajo la advocación de San Sebastián Mártir. Dicho monasterio estaba en el mismo sitio –piedra arriba, piedra abajo- de donde hoy está el Palacio de Miramar.
Nace para ser puerto (en latín, ostia) marítimo de Navarra. Pero a partir del año 1200, con el rey castellano Alfonso VIII, pasa a ser el gran Puerto de Castilla, por siglos. Para los comerciantes de San Sebastián este cambio será positivo, dado que pasa de ser el puerto de un pequeño Reino sin posibilidades de expansión territorial (Navarra), a servir de salida al mar de una monarquía, la castellana, mucho mayor, más rica y en plena expansión.
El Puerto de Castilla evolucionó hasta convertiré en polo de desarrollo poderoso y admirado. En aquella época los documentos de tan ilustre solemnidad se redactaban en latín, o sea, Sanctus Sebastianus. En la práctica se la denominaba Domine Ostia, o sea, todo un Señor Puerto. Porque, recordemos, Domine significa Señor, y Ostia, puerto. Todavía el puerto de Roma se sigue llamando Ostia. Pero como sabemos, desde siempre, los nombres sufren el impacto de las simplificaciones populares. O sea, de Domine a Don –que no significa santo en vascuence, caramba, sino señor, como es al uso en la actualidad-, que unido a la palabra Ostia, hizo finalmente Don-ostia. Muy sencillo. Señor Puerto, Donostia.
Por lo que se ve, nadie se ruboriza al afirmar que Donostia es vascuence. Es romance. Como lo es Zaragoza, evolucionada de Caesar Augusto, su fundador. No olvidemos que el vascuence es uno de las dos lenguas de toda Europa que no es indoeuropea.
Pero ya sabemos con qué tenacidad trabajan los nacionalistas vascos. Ya no existe el Festival de Cine de San Sebastián. Ya sólo existe el Festival de Cine de Donostia. Y hora con Bildu, los nuevos amos, por la gracia del Gobierno socialista y del Tribunal Constitucional, sólo será en vascuence. Ayer mismo, el nuevo alcalde de Donostia ha leído su discurso solo en euskaldun. Pues para él. Lo más sensato que podrían hacer los medios, es que si el acalde tiene la descortesía de no suministrar la traducción, lo adecuado sería no publicarla en los medios de lengua española haciéndoles el trabajo.
Y para terminar, una reflexión de categoría cultural. El viejo lema del poder cultural, sigue funcionando. La conquista del poder cultural es previa a la del poder político y esto se logra mediante la acción concertada de los intelectuales llamados "orgánicos" infiltrados en todos los medios de comunicación, expresión y universitarios. (Antonio Gramsci). Se comprende porqué los países con gobiernos socialistas, casi siempre tienen Ministerios de Cultura. Naturalmente, para mí, San Sebastián no existe. Esto me libera de tener mala conciencia. Siempre me referiré, en adelante, a ese ente cultural artificial de diseño de marketing político llamado Donostia, del que dicen que es la expresión euskaldun de la ciudad. No, es romance.
Independientemente de que más adelante, desarrolle con más amplitud, sobre la cuestión que ahora voy a abordar, brevemente voy a ofrecer algunos datos sobre fechas históricas, de categoría cultural, para que cada uno saque sus conclusiones. Especialmente los responsables del expediente Córdoba ciudad candidata, dirigido por Paulino Plata, orientado tendenciosamente a favorecer la Kurtuba nacida bajo dominación musulmana. Pongamos en 711. Para esos autores de los cuentos de Las mil y una noches, de fantasiosas tolerancias, dejan fuera de la historia de la ciudad candidata, casi 1400 años. Esto es un suicidio cultural.
Como ya se ha dicho, el San Sebastián de nuestra Cultura europea, nació, más o menos, en 1180. Por otra parte, Donostia se inicio con las Guerras Carlistas, y se consolidó legalmente en 1980.
La fundación de Corduba, por Claudio Marcelo, fue en el año 206 a de C., de las primeras que se dieron en Hispania, convirtiéndose más tarde en capital de la Bética con alto grado de romanización. O sea, 600 años de romanización occidental, más 200 años de romanización oriental bizantina. Y así tenemos unos 800 años de Corduba romana. Y frente a eso, la Kurtuba musulmana, construida sobre caminos, puentes, murallas, acueductos. Las sagradas piedras romanas.
Siguiendo esa política del Islam de arrasar la civilización anterior superior, construyen la famosa Mezquita sobre la existente Basílica de San Vicente, que tiraron piedra a piedra para utilizar los sillares. O sea, el balance romano de Corduba es sobradamente superior, frente a una Kurtuba de 525 años musulmán, de los que sólo vale la pena mencionar los apenas 300 años de los Omeyas. El resto, pobreza material y cultural. Y sin embargo, las fuerzas vivas cordobesas de hoy, no se sienten dignificadas por la heredad romana. Oficialmente solo predomina “el legado Andalusí”, y no en su mejor versión, la almohade.
De no haber funcionado el tic político pacifista del Ministerio de “Cultura” socialista, nadie se sorprendería de que un jurado de sensibilidad cultural europea rechazara una civilización ajena a la cultura europea, base de las Capitalidades Europeas de la Cultura,
San Sebastián nace para ser puerto (en latín, ostia) marítimo de Navarra en 1180. Pero a partir de 1200, con el rey Castellano Alfonso VIII, pasó a ser el gran Puerto de Castilla durante siglos. Con ello se consolida su nombre romance. Por una parte un recuerdo al señor santo, Domine, abreviado a Don –tan actual en nuestros días-, y por otra, mención a su condición de puerto, Ostia. Así tenemos el nombre romance de Don-Ostia, o sea Donostia.
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Los pocos que se atreven a criticar la decisión del presidente del jurado, Manfred Gaulhofer, vocero de la política pacifista de Zapatero, sean periodistas o políticos, lo hacen guardando la ropa; por lo que pueda pasar. Quiero decir, empiezan por dar una de cal, diciendo que San Sebastián es una ciudad preciosa, con su playa, restaurantes, y demás trivialidades, para después soltar la arena.
No sé por qué se toman tantas precauciones. No hay problema. San Sebastián está fuera de juego desde hace años. La cosa empezó con las Guerras Carlistas. Hasta que finalmente, en el año 1980, el nombre oficial es Donostia-San Sebastián. Como podemos comprobar cada día en los medios, casi nadie se acuerda de San Sebastián.
Los nacionalistas vascos, desde que entraron en acción, argumentaban que Donostia es el nombre ancestral en vascuence de la ciudad. Falso de toda falsedad. Ya sé que hay montañas de documentos, fruto de sesudos estudios, de acreditados lingüistas como el siempre citado Kaldo Mitxelena. Miles de conferencias, informes, rebuscados estudios que dicen multitud de alambicadas cosas, han llevado a cambiar toda la toponimia del País Vasco, a golpe de poder político, al margen de las fuentes culturales.
De una lengua casi desaparecida, que conservaba una pobre semántica entre los caseríos, y que en las zonas urbanas nadie entendía, salvo algún exaltado nacionalista, han inventado una lengua, cogiendo prefijos y sufijos, de aquí y de allá, para añadírselos, por necesidad, a palabras de raíz latina. Y lo peor es que lo han llevado a cabo con soberbia y sectarismo, ignorando toda la valiosa herencia de escritores vascos en castellano que, como San Sebastián, han sido desplazados.
Hagamos un poco de historia. Años arriba o abajo, la villa de San Sebastián nace en el año 1180, gracias al Rey Navarro, Sancho el Sabio. Se hizo en las proximidades de un monasterio bajo la advocación de San Sebastián Mártir. Dicho monasterio estaba en el mismo sitio –piedra arriba, piedra abajo- de donde hoy está el Palacio de Miramar.
Nace para ser puerto (en latín, ostia) marítimo de Navarra. Pero a partir del año 1200, con el rey castellano Alfonso VIII, pasa a ser el gran Puerto de Castilla, por siglos. Para los comerciantes de San Sebastián este cambio será positivo, dado que pasa de ser el puerto de un pequeño Reino sin posibilidades de expansión territorial (Navarra), a servir de salida al mar de una monarquía, la castellana, mucho mayor, más rica y en plena expansión.
El Puerto de Castilla evolucionó hasta convertiré en polo de desarrollo poderoso y admirado. En aquella época los documentos de tan ilustre solemnidad se redactaban en latín, o sea, Sanctus Sebastianus. En la práctica se la denominaba Domine Ostia, o sea, todo un Señor Puerto. Porque, recordemos, Domine significa Señor, y Ostia, puerto. Todavía el puerto de Roma se sigue llamando Ostia. Pero como sabemos, desde siempre, los nombres sufren el impacto de las simplificaciones populares. O sea, de Domine a Don –que no significa santo en vascuence, caramba, sino señor, como es al uso en la actualidad-, que unido a la palabra Ostia, hizo finalmente Don-ostia. Muy sencillo. Señor Puerto, Donostia.
Por lo que se ve, nadie se ruboriza al afirmar que Donostia es vascuence. Es romance. Como lo es Zaragoza, evolucionada de Caesar Augusto, su fundador. No olvidemos que el vascuence es uno de las dos lenguas de toda Europa que no es indoeuropea.
Pero ya sabemos con qué tenacidad trabajan los nacionalistas vascos. Ya no existe el Festival de Cine de San Sebastián. Ya sólo existe el Festival de Cine de Donostia. Y hora con Bildu, los nuevos amos, por la gracia del Gobierno socialista y del Tribunal Constitucional, sólo será en vascuence. Ayer mismo, el nuevo alcalde de Donostia ha leído su discurso solo en euskaldun. Pues para él. Lo más sensato que podrían hacer los medios, es que si el acalde tiene la descortesía de no suministrar la traducción, lo adecuado sería no publicarla en los medios de lengua española haciéndoles el trabajo.
Y para terminar, una reflexión de categoría cultural. El viejo lema del poder cultural, sigue funcionando. La conquista del poder cultural es previa a la del poder político y esto se logra mediante la acción concertada de los intelectuales llamados "orgánicos" infiltrados en todos los medios de comunicación, expresión y universitarios. (Antonio Gramsci). Se comprende porqué los países con gobiernos socialistas, casi siempre tienen Ministerios de Cultura. Naturalmente, para mí, San Sebastián no existe. Esto me libera de tener mala conciencia. Siempre me referiré, en adelante, a ese ente cultural artificial de diseño de marketing político llamado Donostia, del que dicen que es la expresión euskaldun de la ciudad. No, es romance.
Independientemente de que más adelante, desarrolle con más amplitud, sobre la cuestión que ahora voy a abordar, brevemente voy a ofrecer algunos datos sobre fechas históricas, de categoría cultural, para que cada uno saque sus conclusiones. Especialmente los responsables del expediente Córdoba ciudad candidata, dirigido por Paulino Plata, orientado tendenciosamente a favorecer la Kurtuba nacida bajo dominación musulmana. Pongamos en 711. Para esos autores de los cuentos de Las mil y una noches, de fantasiosas tolerancias, dejan fuera de la historia de la ciudad candidata, casi 1400 años. Esto es un suicidio cultural.
Como ya se ha dicho, el San Sebastián de nuestra Cultura europea, nació, más o menos, en 1180. Por otra parte, Donostia se inicio con las Guerras Carlistas, y se consolidó legalmente en 1980.
La fundación de Corduba, por Claudio Marcelo, fue en el año 206 a de C., de las primeras que se dieron en Hispania, convirtiéndose más tarde en capital de la Bética con alto grado de romanización. O sea, 600 años de romanización occidental, más 200 años de romanización oriental bizantina. Y así tenemos unos 800 años de Corduba romana. Y frente a eso, la Kurtuba musulmana, construida sobre caminos, puentes, murallas, acueductos. Las sagradas piedras romanas.
Siguiendo esa política del Islam de arrasar la civilización anterior superior, construyen la famosa Mezquita sobre la existente Basílica de San Vicente, que tiraron piedra a piedra para utilizar los sillares. O sea, el balance romano de Corduba es sobradamente superior, frente a una Kurtuba de 525 años musulmán, de los que sólo vale la pena mencionar los apenas 300 años de los Omeyas. El resto, pobreza material y cultural. Y sin embargo, las fuerzas vivas cordobesas de hoy, no se sienten dignificadas por la heredad romana. Oficialmente solo predomina “el legado Andalusí”, y no en su mejor versión, la almohade.
De no haber funcionado el tic político pacifista del Ministerio de “Cultura” socialista, nadie se sorprendería de que un jurado de sensibilidad cultural europea rechazara una civilización ajena a la cultura europea, base de las Capitalidades Europeas de la Cultura,
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